martes, 11 de octubre de 2011

Continuación de las andanzas de ayer

Hoy, por fin, era el juicio del robo con fuerza. Ha sido completamente kafkiano. A primera hora hablé con el Fiscal y dijo que exculparía a mi defendido en función de la declaración del que compró los artículos, luego se llegó a una conformidad con el otro inculpado exculpando al mio y por último, HEMOS CELEBRADO JUICIO, y el Fiscal, por las buenas nos ha acusado de robo con fuerza o receptación, así sin anestesia ni nada, y vulnerando todos los derechos constitucionales de los imputados.
La vista ha sido esperpéntica, después de esperar desde las 9:15 hasta las 11:30 para entrar. Los presuntos compinches no se conocían en absoluto entre ellos. La denunciante sólo sabía que le habían robado y que había visto en una tienda de empeño parte de sus cosas. La dueña del local sólo ha visto un coche. La Guardia Civil en la inspección ocular ve los destrozos, pero no recupera ni una huella, ni una prueba física ni nada de nada, cuando le preguntas por si ellos han identificado a los autores, dice que la autoría es desconocida. El dueño de la casa de empeños no reconoce a nadie, no recuerda y lo del Registro de los carnets de los vendedores sonaba a coña, "que van varios..." "que intenta ver si coinciden con la cara..." "que habia colas..." "que no verifica la caducidad de los DD.NN.II..."
Pues con esas telas el Fiscal en lugar de retirar las acusaciones contra ambos inmediatamente, ¡¡¡¡NOS ACUSA DE ROBO CON FUERZA O RECEPTACIÓN!!!.
Mi compañero y yo nos hemos aferrado a la presunción de inocencia no desvirtuada y al in dubio, pro reo, cuando lo cierto es que NADA DE NADA DE NADA (CERO PELOTERO) había contra mi cliente y contra el otro, sólo que había asumido ir a la tienda de empeños, aún así la conclusión fiscal ha sido DOS AÑOS Y MEDIO o DOS AÑOS.
¿A alguien, además de a mí, le parece que la corrupción de nuestro sistema de justicia criminal es palmaria?

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