miércoles, 31 de enero de 2018

Seguir adelante

Los abogados, como cualquier otro autónomo, estamos hechos de otra pasta, o al menos, eso nos creemos nosotros.
Con fiebre y con dolores, con gripe o con conjuntivitis, seguimos al pie del cañón, con una muleta o con un brazo inmovilizado, acudimos a juicio y sólo in extremis, cuando no podemos ni hablar, entonces es cuando decidimos bajar el ritmo.
Mi hermana, médico por más señas, siempre me dice, ni los jueces ni los clientes te cuidarán en el hospital cuando enfermes de verdad.
Hoy, con una estupenda conjuntivitis vírica en un ojo, he estado ocho horas delante de la pantalla del ordenador, y cuando he ido al médico me ha recomendado que me diera de baja, para no contagiar a nadie más. Casi se me desencaja la mandíbula de la risa. Le he preguntado que si no toco a nadie y no dejo que me toquen, puedo trabajar, y me ha mirado como si fuera una extraterrestre y me ha preguntado a qué me dedicaba, cuando le he dicho que era abogado, me ha puesto cara de resignación y ha respondido, vale, pero al menos, un par de días, no trabajes.
Haré una estimación parcial de su demanda y dejaré de trabajar un día, el segundo me es imposible... soy un abogado de a pie

martes, 30 de enero de 2018

Hacienda again....

Como cada 30 de enero, día de impepinable cita con la Agencia Tributaria, estoy molesta, enfadada, y muy triste. 
Lo primero, molesta, porque ya que el Estado me controla todo todo todo, ¿por qué me tengo que auto incriminar declarando contra mí misma?, siendo un derecho sancionador, deberían respetarse los derechos del investigado, y entre ellos el de guardar silencio, o el de no confesarme culpable.
Lo segundo, enfadada, porque me ha tocado pagar, y dado lo poco, no, lo nada que yo recibo, pues se comprende que no me haga gracia que me esquilmen los escasos recursos que poseo y que tanto esfuerzo y horas me cuesta ganar.
Lo tercero, muy triste, porque si tuviera la certeza de que el dinero que me saquean de los bolsillos sirviera de verdad para mantener un Estado social y democrático de derecho, y no un panda de ineptos políticos de toda laya y jaez, y cientos de miles de inútiles chupópteros, no tendría problemas en pagar mis impuestos. Como no es así...me rebelo, aunque de nada me sirve, pues como mansa oveja, he abonado puntualmente lo que la AEAT a tenido a bien comunicarme que os debía a todos.

lunes, 29 de enero de 2018

¿Soy mala/o?

Estos últimos días es una pregunta que, con demasiada reiteración, me hacen mis clientes. 
Acomplejados por los estereotipos y los convencionalismos, y por creer que no están a la altura de la circunstancias, porque no están dispuesta a ser abnegadas Princesas Disney o impecables Reyes ultraprotectores y omnipresentes.
La respuesta, para mí, al menos, es sencilla, haz aquello que creas tu, sin pensar en nada ni nadie más, que debes hacer. Dedicar la vida entera, o al menos parte de tus mejores años, a quien en cuanto levante más de un palmo del suelo, igual te dice que eres malo/a, o te abandona por sus estudios y por su propio crecimiento personal, es algo sobre lo que un abogado no puede aconsejar, y debe ser uno solo, con su propia conciencia y almohada, quien opte y elija qué quiere para sí mismo durante mucho más tiempo, que el de la crianza de los cuervitos (léase hijos). 

miércoles, 24 de enero de 2018

Doy gracias

Doy gracias por ser una friki, una geek o como queráis decirlo.
Curiosa afirmación ¿verdad?. No, no es curiosa, los que me conoceís, sabeís que soy aficionada a la teconología y a los gadgets electrónicos.
Esta tarde con la perentoria necesidad de hacer unas alegaciones a un Verbal dimanante de un Monitorio al que se me han opuesto, mi cliente me ha traído, toda la documental necesaria para acreditar nuestra posición, el problema era que había como 30 folios por las dos caras y como  cuarenta albaranes de papel cebolla....de esos que se atascan sí o si en cualquier escáner normal. 
Tenía que solventar el problema de los documentos, y hacer las alegaciones y revisar las 10 notificaciones que me han enviado los Procuradores...y tenía que volver a casa a tiempo para hacer la maleta, para el viaje de mañana.
Pero mi ángel de la guarda, que no me suele abandonar, ha puesto en mi camino una máquina capaz de reducir mis dos horas largas y tediosas de escaneo a escasamente tres minutos!!!!!
Dios bendiga a la tecnología y los aparatos que nos facilitan la vida.  

martes, 23 de enero de 2018

No me voy a quejar

Me niego rotundamente a quejarme, a decir que a medio año ya estoy agotada, que cada vez me cuesta más soportar todo lo que, en el plano profesional, me enfada, me angustia y me sobrepasa.
Cada día de cada semana de cada mes, es lo mismo.
Resoluciones judiciales basadas en opiniones y prejuicios y aderezadas con abundante jurisprudencia ad hoc en lugar de hacerlo sobre los razonamientos jurídicos y las pruebas incorporadas a las causas. Los dobles, triples e incluso, cuádruples raseros de la Fiscalía en función de inexcrutables razones personales y subjetivas de los autores y del momento del día en que las redactan, en lugar de hacerlo sobre la defensa de la legalidad, que por mandato constitucional y legal, tienen encomendada.
No, no me quejo, sólo constato una realidad clamorosa y triste. Hace años que obviamos la Justicia y la cambiamos por una verdad material a medida del autor.
En fin, mañana será otro día y brillará el sol...o tendremos niebla, como estos dos últimos días.

lunes, 22 de enero de 2018

Colaboración.

Nuestra profesión, por suerte o por desgracia es la más solitaria de todas, incluso más que la de los toreros, que tienen cuadrilla.
Estudiamos solos, informamos solos, concluimos solos, siempre estamos solos. 
Pero esto es una verdad a medias, normalmente tenemos un buen grupo de amigos que por suerte son compañeros, que nos ayudan cuando no tenemos muy claro el camino a seguir, cuando nos aterra el folio en blanco, cuando el problema del cliente parece irresoluble.
Unas veces son aquellos con más años de experiencia o con una dedicación mayor a la materia, pero en otras ocasiones son los más jóvenes, los recién llegados, los que nos ayudan a dar con la tecla.
Les consultamos por mail, por whatsapp, en los recesos entre juicios, en la biblioteca colegial, en los cafés en el bar de la esquina de los juzgados.
Esa colaboración es fundamental y no debe perderse nunca, yo al menos, cada día la cultivo y la abono, y seguiré haciendolo. 

viernes, 19 de enero de 2018

¿Profesionales?

Ayer no hubo post, pero es que, no siempre se puede llegara a todo. Y además estaba tan enfadada, que habría cometido más de un delito, al poner negro sobre blanco lo que pensaba.
Hoy, con más tiempo y muchísima más calma, voy a opinar sobre la falta de profesionalidad, cada vez más extendida.
Cuando en los medios de comunicación se critica la politización de la judicatura y de la fiscalía, se suele poner como coletilla ineludible, pero son una minoría, la inmensa mayoría son muy profesionales.... 
En mi opinión, esa aseveración es más que cuestionable en algunos casos, por desgracia, cada vez en más. Y esta afirmación está fundamentada en la experiencia. Cuando un juez al dictar un Auto de transformación en Procedimiento abreviado, empieza por poner mal la fecha de ocurrencia de los hechos, y sigue obviando TODAS las pruebas practicadas, su profesionalidad queda en entredicho, por ser suaves en la calificación. Cuando un Fiscal entiende que lo apropiado es el cumplimiento estricto de un régimen de visitas de los habituales, después de que progenitor y descendiente llevan dos años y medio SIN NINGÚN CONTACTO, desde luego lo que no considera para emitir su dictamen es el interés del menor, ¿es un profesional?.
Estos dos ejemplos no son anécdotas, desgraciadamente, ya son categoría.