martes, 27 de marzo de 2018

Huelgas en Justicia

El derecho fundamental a defender los propios derechos mediante una huelga, no seré yo quien lo niegue a ningún trabajador.
Partiendo de la anterior premisa, cuando te haces más de 700 km para asistir a un juicio y en el momento en que sales del Hotel en dirección al Juzgado te avisan de que la vista se pospone hasta casi dos meses más tarde, adquieres una perspectiva diferente.
El trastorno y descoloque que te produce esa situación, con el consiguiente cambio de agenda, es muy triste para quienes, como muchos de nosotros, hacemos, a diario, malabares para cuadrar las citas, el estudio, las comparecencias en sede judicial, notarial, etc.
No somos culpables de que las justas peticiones de los huelguistas no sean atendidas, pero somos los que sufrimos las consecuencias, no las soportan los responsables de hacer las imprescindibles concesiones, las aguantamos los justiciables y los profesionales liberales de la justicia. Y lo peor es que ninguno de nosotros recibimos compensación ni indemnización alguna, y nuestros clientes pagan las consecuencias.
Las huelgas pueden ser necesarias, pero ¿y nuestros derechos, los de los que acabamos siendo las víctimas involuntarias?

martes, 20 de marzo de 2018

Sin respeto

Esta mañana he vuelto a tener la sensación de que nadie en la Administración de Justicia, ha comprendido aún que los abogados SOMOS IMPRESCINDIBLES.
A las 9 y media de la mañana me llama un cliente, y me dice, "me acaban de llamar...tengo que estar a las 10 en el Juzgado". Me he espantado al oirlo, yo estaba a más de 100 km de allí, sólo habría llegado si hubiera sido Tabatah (la de Embujada, si la serie americana de los años 60 en que la protagonista se desplazaba moviendo la nariz) o hubiera tenido a mano los polvos Flu de Harry Potter. Como no soy una bruja y las reservas de polvos transportadores se me acabó el mes pasado...he tenido que improvisar una solución realista.
He llamado al Juzgado, y le he explicado claramente al funcionario, que me encontraba en literalmente "a tomar por saco del Juzgado", que mi cliente elige un abogado de su confianza donde tiene por conveniente y que era inasumible que se nos citase con media hora de antelación, pues en cualquier caso tengo que preparar a mi defendido para lo que va a suceder en la oficina judicial.
Dado que el que respondió al teléfono carecía de cualquier capacidad de maniobra, he tenido que esperar a que Su Señoría acudiera a las 9:50 a su puesto de trabajo, para, debidamente informado, por una vez, y sin que sirva de precedente, el Juez decidiera que podemos hacer lo mismo que hoy, mañana a las 10.
Pero el problema no está en que me lo hayan cambiado, lo está en que han señalado cuando les ha parecido, es decir cuando ellos han llegado a la sede judicial, sin pensar en nada ni en nadie, sin respetar que los que allí acudimos somos personas.

lunes, 19 de marzo de 2018

Tener la fuerza.

Llevo mucho años en el Turno de violencia de género, y muchos más asistiendo a víctimas de malos tratos en el ámbito doméstico, desde cuando no era un delito, y en Comisaría y en el Cuartel, te decían que esos temas se ventilaban en casa.
Y siempre he tenido el convencimiento y así lo he intentado transmitir a cada una de mis víctimas (las auténticas) que dan el paso cuando están preparadas, ni antes ni después.
Muchas, demasiadas veces, ya que todo ha acabado, se lamentan de no haber dado el paso antes, y siempre les replico que cuando lo han hecho es en el momento oportuno.
Cada víctima necesita su tiempo, su espacio y su convencimiento. Sólo al llegar a la conjunción de todos los elementos, están preparadas para contar a los desconocidos, Polícía, abogados, Juez, las más privadas intimidades de su relación de pareja. 
Aquí y ahora, tienen reunidas las fuerzas imprescindibles para dar uno de los pasos más díficiles y terribles de sus vidas.
Sus hijos, sus padres, un policía, una vecina, un psicólogo, un hecho estúpido, cualquier cosa puede ser el detonante en el que encuentren los arrestos, siempre dentro de sí mismas, para salvarse ellas y sus hijos. Ese día de víctimas, se convierten en supervivientes.    

viernes, 16 de marzo de 2018

Te creo.

Algunos asuntos que entran en los despachos, nos hacen decirles a los clientes abatidos y hundidos, yo te creo.
Se sientan con la sensación de que nadie en el mundo va a creer que no han hecho aquello por lo que están siendo investigados, o que el contrato se formalizó de la manera que explican, o que realmente la Administración está cometiendo un error con su expediente.
En esos casos, antes incluso de estudiar a fondo la documentación que se nos presenta, nuestra obligación es calmar la angustia de que nos ha buscado para ayudarle con su problema, y no sólo por ellos, si no también por nosotros, ya que si no están calmados, nos van a contar las cosas a saltos, nos dan pinceladas inconexas y no tiene ningún sentido su relato.
Luego, pasado el agobio inicial, cuando empiezan a sentirse más cómodos, todo comienza a tener coherencia.
A partir de ahí, y tras el estudio minucioso de la documentación, ya podemos establecer la estrategia a seguir, las decisiones a tomar.
Pero lo primero, en mi opinión, en estos casos, es decirles, te creo.

jueves, 15 de marzo de 2018

Clausura

Acabo de llegar de la ceremonia de clausura de la IV Promoción del Master de Abogacía de la UEX y el Colegio de Abogados de Badajoz.
Una nueva promoción de abogados que se incorpora al Foro, que se va a subir a estrados, a los que vamos a tener enfrente en los pleitos. Todo incertidumbre y esperanza, todo voluntad y ganas, aún no está maleados ni sufridos, aún no han ganado ni perdido jirones de piel en defensa de intereses ajenos.
Me han recordado a mí hace casi 25 años, con todo por ganar y todo por perder. Mujer, joven, inexperta y desconocida, cargada de miedo y de horas de estudio intensivo. Ilusionada y deseosa de aprenderlo todo.
Ahora empieza para ellos, como entonces para mí, la realidad, el pateo de Juzgados, las interminables conversaciones para cerrar acuerdos con compañeros, las horas colgados al móvil explicando a los clientes las cosas, el tiempo detenido en la puerta de la Sala de Vistas, las alegrías y los sinsabores del comienzo.
Enhorabuena Graduados de la IV Promoción del Master del ICABA y mucha suerte.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Embrollos

Hay asuntos que se enrevesan, y el pobre cliente acaba dando más vueltas que un aro de hula hop, y no necesariamente, por culpa del Letrado.
En 2014 presenté una demanda de juicio ordinario declarativo de cláusulas abusivas que tras innumerables avatares procesales gané en primera instancia, aunque el Magistrado no se pronunció sobre otras peticiones adicionales, que también eran abusivas, y había incluido en mi SOLICITO. Como estimaba que había incongruencia en el fallo, pedí aclaración de Sentencia, que me denegaron, me fui a la apelación y tampoco acogieron el resto de peticiones, sólo la cláusula suelo-techo.
Mientras tanto, la entidad CREDIFIMO, instó una Ejecución Hipotecaria, la cual, antes de dictar Auto de Despacho de Ejecucion, en las Alegaciones previas sobre cláusulas abusivas, fue paralizado por mi demanda. Cuando terminó mi procedimiento, le pasé las Sentencias al compañero, para que se alzase la suspensión y se prosiguiera con la Ejecución, pero se desestimó de raíz la demanda ejecutiva.
Pasado el tiempo, el cliente me dice que según la financiera, debe aún, pese a la restitución de las cantidades más de cinco mil euros, pero eso es porque le tenían que devolver más.
Nunca he tenido en mi poder el cuadro de amortización de su hipoteca, con lo que ni se cuánto ha pagado, ni cuánto debería devolvérsele.
Lo remito a mi compañero de la Ejecución hipotecaria, pero como se ha desestimado sin despacharla, no ha opuesto pluspetición.    
Me devuelve al cliente, lo envió a la Oficina de Intermediación Hipotecaria, pero me lo remiten otra vez.
Y aquí estoy yo, con menos papeles que una liebre, para intentar, si puedo, ejecutar si sentencia declarativa, pero no tengo ningún dato para pedir la cantidad exacta a compensar......
Un embrollo....como tantos otros en los que nos tenemos que apañar como sea.

martes, 13 de marzo de 2018

Les escuece.

Como cualquier abogado normal y corriente, que no tiene una legión de secretarias y ayudantes y que  no se comporta como uno de los letrados de la serie Suits, cobrar una minuta es de las cosas más difíciles de conseguir, más incluso que una admisión a trámite de un Amparo ante el Tribunal Constitucional.
Mientras estás trabajando en su asunto y te llaman o de whatsappean mañana, tarde y noche, fines de semana y vacaciones incluídas, no les importa y se creen en el derecho a usar y abusar de tu tiempo y de tus conocimientos, en su asunto y en los que se les van pasando por la cabeza.
Cuando la causa termina, es otro cantar, lo cuestionan todo, lo ponen todo en tela de juicio y critican cada uno de los intentos que haces por percibir tus honorarios conforme al trabajo realizado.
La ingratitud es connatural al pago de lo que nos es debido. Muchos son de frágil memoria para recordar los escritos presentados en el ultimo instante, las horas de preparación de las declaraciones en el despacho, la casi interminables listas de correos electrónicos recibidos y contestados a las 11 y media de la noche, las llamadas a las siete de la tarde del sábado cuando estás en el cine y otro montón de cosas por el estilo.
Creo que con el próximo cliente lo voy a hacer, exigirle que cada vez que me llame, me mande un whatsapp, o me ponga un email, que se reúna conmigo en el Juzgado o en el despacho, tenga consigo una pequeña libretita donde ponga pegatinas de colorines en función de la comunicación. Yo por mi parte, llevaré otra igual y en esa, además pegaré post its  con la horas de trabajo dedicadas a su asunto en la soledad de mi despacho, y al final haremos una comparativa, igual así les escuece menos pagar por el trabajo realizado.

lunes, 12 de marzo de 2018

Ya empezamos...

Ahora que se aproximan las Comuniones, ¡cómo no! empezamos con los problemas de los divorciados, mejor dicho, con los hijos de los divorciados. 
Unos porque no quieren que sus hijos hagan la Primera Comunión, por el mero hecho de que no les corresponde estar con ellos ese fin de semana. Otros porque quieren aparentar que se les ha excluido de todo lo relativo al evento y sólo le quedar acudir a la Iglesia, cuando esto no es ni bueno ni malo, es simplemente mentira. Otros porque su situación económica no les permite una celebración por todo lo alto y la otra parte se queja de que ellos si podrían proporcionarla. Otros porque le corresponde ese día al padre, pero no se ha preocupado ni de trajes, ni de peluquerías (en el caso de las niñas) ni de nada de nada, pero que tiene muy claro que a las 2 o 2 y media de la tarde, cuando termine la ceremonia, va a meter a su hija en un coche y se la va a llevar, sin comer, a 140 kilómetros para celebrar la Comunión con la familia paterna.
Podría seguir con una casuística, casi interminable, pero lo cierto y verdad es que en ni uno solo de todos esos casos, ninguno de los progenitores piensa en los hijos, únicos y auténticos protagonistas de la Primera Comunión.
Más cordura y menos egoismo señoras y señores y piensen en los niños, que de ellos no se van a divorciar nunca. 

jueves, 8 de marzo de 2018

8 de marzo

Por convicción personal y por obligación profesional,  y por supuesto, en el mas estricto y legítimo uso de mi libertad personal, no he secundado la huelga feminista convocada para el día de hoy.
El Día internacional de la Mujer, antes llamado de la mujer trabajadora, es una conmemoración reivindicativa, ese es su objeto, sin embargo, me opongo a la instrumentalización que de la misma se está realizando. 
Es triste que en el siglo XXI tengamos que seguir anclados en polvorientos tópicos exacerbados.
Yo estoy por la igualdad entre hombres y mujeres, así me educaron en mi casa, donde ninguna clase de heteropatriarcado se ha practicado nunca. 
Cuando mis padres decían a estudiar, era igual que fueras hijo que hija, cuando había que hacer tareas domésticas, también daba igual el sexo, cuando había que recibir paga, todos recibíamos el mismo dinero. 
En el Colegio mi experiencia fue idéntica, durante el tiempo en que estuve en un centro mixto. Llegué a la Universidad y yo ni aprobaba ni suspendía por el hecho de ser mujer. Cuando preparé oposiciones, sucedía la misma cosa. 
Al empezar a ejercer como Letrado, allá por 1994, me dieron un librito con los Criterios Orientadores para hacer las minutas, que no diferenciaba si el minutante era varón o mujer, al igual que las indemnizaciones por las guardias y los asuntos de oficio, tampoco discriminan por razón de sexo las percepciones económicas.
Mi vida personal y profesional se ha desenvuelto en igualdad.
Nunca he obedecido a ningún hombre, y tampoco estoy dispuesta a obedecer a mujeres que se creen en el derecho de imponerme a mi y a la sociedad entera sus propios prejuicios.
Soy y siempre he sido una persona libre e igual a cualquier otra persona, no necesito, ni quiero, ni tolero que nadie me etiquete por mi sexo, ni para bien ni para mal. 
No necesito ser tutelada por el Estado, ni por asociaciones feministas ni por nadie, ya que con ello, me hacen el mas que flaco favor de considerarme "interés más necesitado de protección" y en vez de ayudarme, me perpetúan como víctima de una sociedad que sólo está en sus mentes, pero que yo no percibo así.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Parón forzoso

¿Me habéis echado de menos?. Yo a vosotros sí, mucho, muchísimo.
La última vez que me asomé a este blog, ya no estaba bien, y ello me llevó, por primera vez en toda mi vida profesional, nacimiento de mi hijo incluido, a tener que darme de baja laboral durante un mes...y por ende he tenido que alejarme de las pantallas durante todo ese tiempo, y también de vosotros. 
Esta vez el silencio ha sido involuntario.
Hoy, cuando ya estoy a velocidad de crucero, como me decía esta tarde un compañero, retomo mi blog, en el que me encanta escribir, y lo hago para volver, por enésima vez a agradecer la inmensa suerte que tengo de hacer lo que me apasiona y además recibir de mis clientes (de los de designación y de los de oficio) y de mis compañeros muchísimo cariño, 
Estos días en que he estado obligadamente ociosa, he recibido muestras de aprecio de muchísimos de mis clientes, todos interesándose por mi. Incluso esta tarde me han traido bombones para alegrarme mi recuperación. Mis compañeros, han sido comprensivos y extremadamente pacientes conmigo, y se han portado mejor de lo que nadie pueda esperar.
En serio no se puede pedir más, y si se debe AGRADECER así en mayúsculas, negrita y subrayado el cariño y la comprensión que he recibido de ellos, mis clientes y mis compañeros.
GRACIAS.