viernes, 28 de noviembre de 2014

¿Y si no sale bien?

Llevo un par de días posponiendo la preparación de varios asuntos, una casación penal, una demanda ejercitando un derecho de repetición, una apelación frente a una ejecución en familia, un juicio penal, un escrito para deshacernos de un funcionario incompetente...
Necesito un pequeño empujón emocional para enfrentarme a ellos.
No es mi costumbre, como bien saben los que me conocen (sobre todo mis procuradores), dejar nada para mañana, ni siquiera, para depués.
Me atenaza y paraliza la responsabilidad de todos estos procedimientos, cada uno por una razón distinta.
Necesito recuperar el "tono jurídico" y ponerme a ello, a lo mejor un buen descanso me ayuda.
Buen Finde 

jueves, 27 de noviembre de 2014

¿Víctimas o verdugos?

Las falsas víctimas de violencia de género, que abusan del sistema y nos usan a todos de coartada, son las peores de todas la víctimas.
Cuando por desgracia tienes que lidiar contra una de ellas, todo se convierte en una verdadera pesadilla, para el condenado y para su abogado.
Son esas que buscan y "encuentran" cualquier excusa para inducir a la otra parte a quebrantar y tener así una excusa para volver a denunciarle.
Les buscan, les acosan, tratan de comunicarse con ellos, y lo malo es que como ya gozan del título oficial de víctima, al condenado nadie, nadie, le hace caso, empezando por los miembros del SAF. y siguiendo por el policía de custodia de la maldita víctima, que tiene de eso lo mismo que yo de fraile.
Lo peor es que, tienes que acaban enfadándote y acompañando tu al pobre hombre a Comisaría, o en otro caso, nadie quiere tomarle la denuncia por la presión y hostigamiento de la victima. La orden de protección es el salvoconducto ideal y judicial para abrumar, atosigar y agobiara aquel a quien supuestamente se le tiene miedo.
Ni todas las que denuncian son víctimas, ni hay que desoir las mas que fundadas quejas de los hombres deben ser dejadas en el limbo.
Pasan de ser víctimas a convertirse en verdaderos verdugos.  
Hay que proteger a las mujeres, pero no hay que machacar a los hombres.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Extranjeros o no tanto.

Esta tarde he tenido una cita en el despacho con una ciudadana portuguesa, que tuvo un hijo con otro ciudadano portugués, el hijo nació en Badajoz, pero, tal como establece nuestro Código Civil, el hijo de extranjeros, aunque nazca en España, es extranjero, "ius sanguinis" mediante.
Ahora se nos plantea un problema, necesita un documento de identidad, pero no puede obtener uno español, porque no lo es, y para conseguir una carta de identidade portuguesa, necesitamos que el padre firme la autorización, cosa que no está dispuesto a hacer. 
Así que el absurdo completo, tenemos que conseguir su partida de nacimiento y la sentencia de atribución de la guarda y custodia a la madre, y ambos documentos traducirlos al portugués para que al menos, tenga un DNI portugués para darle luego un papel de que es ciudadano comunitario que no necesita permiso de residencia.
Sería más coherente, dada la actual configuración del mundo, que nos decidieramos a aplicar, como los anglosajones, el "ius soli". Todos vivimos en cualquier parte, y así evitaríamos estos embrollos y gastos innecesarios 

martes, 25 de noviembre de 2014

Miedo físico.

En todos mis años de ejercicio profesional, nunca lo había sufrido, pero, ayer y hoy, por primera vez, he sentido miedo físico de un cliente.
No era ni alto, ni fuerte, eso, normalmente me intimida, dado mi tamaño, pero nada mas. De este chaval de poco mas de veinte años, no me fiaba, me desazonaba mi incapacidad para averiguar sus intenciones, su verborrea me aturdía y sobre todo le encontraba algo extraño, inexplicable, que me predisponía a mantenerme alerta contra y frente a él.
He tragado mucha saliva, he sudado adrenalina en estado puro, y me he enfrentado a mi miedo y a él, pero con muchas más precauciones de las que suelo tomar normalmente. guardando una distancia de seguridad mayor de la que nunca he mantenido con ningún justiciable.
Todo en él me repelía y me atemorizaba. Por fin he terminado su asunto y puedo evitar relacionarme con él.
Me disgusta la sensación que siento, me horriza que me den miedo mis clientes, pero no se si es por mi y mi circunstancia vital actual, o sólo es esa persona concreta.
Lo que tengo claro es que no me puedo permitir el lujo de que mis clientes me den miedo, tengo que superarlo.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Funcionarios, funcionarios, funcionarios...

Lo siento por todos aquellos que lo son y son buenos, eficientes y trabajadores, que los hay a espuertas en las diferentes administraciones públicas, pero como ocurre en la prensa, la noticia no es que el perro muerda al hombre, es que el hombre muerda al perro.
Esta mañana me vivido una de las situaciones más surrealistas de mi vida profesional, cuando estaba en el control de entrada con la vigilante de seguridad de una Consejería, se me ha abalanzado una mujer preguntadome si iba a verla, como le he dicho que no, se ha quitado las gafas de sol que llevaba puestas dentro del edificio y se ha identificado con su nombre y su apellido y me ha informado de que se marchaba.
Yo, realmente, en ese momento, no tenía la certeza de tener que verla a ella, así que he seguido mi itinerario, finalmente, he acabado tras varios paseos, en el Servicio de la funcionaria premiosa.
Al llegar no había nadie y tras recorrer el pasillo, ha salido una señora de su despacho y amablemente me ha comunicado que a quien tenía que ver había salido a desayunar, algo lógico siendo las 10 y poco de la mañana.
Como preveía una espera de unos 15/20 minutos, en lugar de esperar arriba, me he bajado a la puerta a fumar y hablar por teléfono para ir resolviendo otros asuntos. Cuando más tranquila estoy, la misma funcionaria del principio, me ha vuelto a abordar con una insolencia y una falta de educación increibles, inquiriéndome sobre ¿qué le había dicho yo a su Jefe de Servicio?, no le había dicho nada, al contrario, había sido ella quien me lo había dicho a mi, le replico que no le he dicho nada y que ellos me han comunicado que estaba desayunando, a lo que tiene perfecto derecho y que mientras esperaba estaba allí en la puerta fumando, se ha alterado aún más y me ha dicho en un tono acosador y con un lenguaje corporal amenzante que "tenía 10 minutos".
La zopenca, cuando he subido, y dando por supuesto a qué iba yo, ha montado un pollo. Cuando, por fin, alguien, la Jefe de Servicio concretamente, he tenido a bien escucharme, he podido obtener lo que buscaba,, pues ni quería ver un expediente, ni se me había pasado el plazo para alegaciones, ni nada de lo que ella presuponía, sólo iba a recoger una notificación edictal, nada mas.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Mucha pasta

Cuando se prepara una denuncia, de esas que ocupan ocho folios por las dos caras a un solo espacio y treinta documentos, llega un momento, el más difícil, calcular la fianza a solicitar.
Se suman todos los gastos, perjuicios, intereses, y se te cuelga la máquinita cuando tienes que valorar  la sinvergonzoneria, el abuso de confianza, las trampas, trucos y triquiñuelas que ha tenido que soportar el pobre denunciante, y también la desazón de afrontar que han sido engañados, en ese instante querrías reclamar todo el dinero del Banco Central Europeo.
El denunciado lo ha hecho todo bien para que ahora nada le afecte, y tiene la certeza de que cuando esto termine, seguirá teniendo "su" pasta a buen recaudo.
No podemos permitírselo.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Miedo y rabia.

Muchas veces nos enfrentamos a la presentación de una demanda que creermos justa y sotenible, con sólidos argumentos y pruebas contundentes, pero con el temor a que algo salga mal, y como consecuencia de ello, nuestro cliente se vea obligado a abonar, además de las odiosas e injustas tasas, las costas.
Cuando te pones a revisar pagos desde 2006 a 2014 y punteas 32 folios de apuntes bancarios por un lado, 23 folios por otro, ocho folios por otro, tres folios por otro, todos ellos a doble cara, y según van pasando las anotaciones te vas enfureciendo por momentos, es cuando más consciente eres de lo imprescindible que resulta la seguridad jurídica.
Esa de la que habla en sus conferencias el Magistrado Calatayud, el de Menores de Granada, "el que la hace, la paga". Así debería ser, el que se queda con dinero de otro, debería pagarlo, aunque sea insolvente y deba hasta las pestañas, debería abonar lo adeudado aunque fuera trabajando, es decir, trabajaría media jornada para pagar sus impagos, además de su trabajo habitual, así a lo mejor, se lo pensaban dos veces antes de apropiarse de lo ajeno, porque eso y no otra cosa es el hecho de quedarse con todo lo que han pagado entre otros.
ya se que estoy radical esta noche, pero si fuera la primera vez me lo podríais reprochar, como no es así, dejadlo correr, es sólo una mas de las mías. 

jueves, 13 de noviembre de 2014

¡Señor, qué cosas!

Esta tarde me han notificado una Diligencia de Ordenación en la que me requieren para que aporte la minuta para una tasación de costas de una Ejecución de Familia.
Había instado el procedimiento en reclamación de 120 € (CIENTO VEINTE EUROS), así pues me pongo con el programa que me ayuda a calcular los honorarios según los Criterios Orientadores del Colegio (Tasación de costas, se aplican los criterios), y cuál no ha sido mi sorpresa, que mis honorarios ascienden a más de 109 € (CIENTO NUEVE EUROS) mas el 21% de IVA, vamos a casi 132 € (CIENTO TREINTA Y DOS EUROS).
Como la cosa me chocaba, he consultado con varios expertos Letrados y al final, se he enviado la minuta a la Procuradora y si el Secretario la rebaja, pues nada, me compraré un jersey.
Las hojas de encargo son una cosa estupenda y perversa a partes iguales, al menos para mi, pues despues de veinte años, aún no he aprendido a valorar mi trabajo como corresponde,
Propongo que creemos un servicio de cobros y así no tendremos que quebrarnos la cabeza cuando el trabajo es poco o mucho en comparación con los Criterios Orientadores. 

martes, 11 de noviembre de 2014

Insostenible y caradura

Desde hace unos días estoy intentando conseguir de un usuario del Turno de Oficio, al que me niego a llamar cliente, algún papel que me permita hacer una oposición digna en un procedimiento monitorio en el que le reclaman, entre unas cosas y otras 20.000 € (VEINTE MIL EUROS).
Le he pedido algo, y me ha dado nada, le he enviado a conseguir duplicados de los papeles que eran suyos, y tampoco. Primero me decía que los consiguiera yo, sus recibos de haber pagado, los ingresos efectuados por él, en el Banco, en fin SUS PAPELES. Como no es de mi competencia, ni tampoco me los van a dar, porque con mi "designación provisional" no soy nadie, decliné amablemente la invitación a ser su chacha o su secretaria o su esposa. 
Al final conseguí que llamase a la central de la empresa, y allí le pidieron que formalizase la petición por correo electrónico, pero él no tiene internet, cosa que es posible, pero en muchas papelerías te lo pueden hacer, o en la biblioteca pública o un amigo o familiar, incluso desde su teléfono móvil, pero él tampoco quería tomarse la mínima molestia, porque es insolvente.
Lo que es realmente, es un caradura redomado, cosa visible en la primera reunión que mantuve con él.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Alegar sin contar.

Esta tarde tenía una tarea complicada, debía formular alegaciones frente a una posible inadmisión de un recurso contencioso administrativo.
En principio no parece ofrecer más dificultad que la de mostrar de manera clara y precisa lo que se pide en el recurso, dejando claro que el mismo cabe y es legítimo en el fondo y en la forma. El problema residía en que no puedo contar todo lo que se, porque oficialmente no se nada. Debo acreditar la indefensión pero no puedo afirmar en que parte concreta del expediente administrativo me están dañando. 
El delicado equilibrio lo he resuelto, por el momento, contando sin contar, diciendo sin decir.
Sólo falta que quien tiene que leer lo lea todo y lo entienda.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Aún nos respetan

Parece mentira, pero aún queda quien respeta a los abogados. 
Por supuesto, no me refiero a los justiciables del turno de oficio, esos directamente creen que somos sus asitentas con togas negras y sin mandiles.
Tampoco a otros operadores jurídicos (horrible expresión donde las haya, parece que seamos telefonistas), ni algunos procuradores, ni muchos secretarios judiciales, ni la mayoría de los fiscales, ni ninguno de los jueces, lo hacen. Muchos de ellos, incluso, nos toman por tontos, y creen que como ellos lo dicen, nos podemos saltar las prescripciones de las leyes, esas que llevan más de 100 años aplicándose, a veces creo que en el fondo son legisladores frustrados. No tienen bastante con la ardua tarea de aplicar la ley, quieren suplantarla también.
Me refiero a otros profesionales de otros campos y materias, que estiman que cuando nosotros pedimos para nuestros clientes, no lo hacemos para fastidiar, si no para intentar conseguir que se haga justicia y se repongan las cosas al estado que debieron tener siempre.

jueves, 6 de noviembre de 2014

No podemos hacer mas.

En muchas ocasiones, pese a los esfuerzos de los abogados, de la familia, de los amigos, nuestros clientes, ellos solitos, se meten en unos jardines de los que nos resulta prácticamente imposible sacarles.
Estos personajes suelen contar con la inestimable colaboración de sus "ex", que, como no puede ser de otra manera, son las que mejor conocen sus puntos débiles y los mejores lugares y momentos para el ataque sibilino.
Les puedes decir lo mal que se le pondrán las cosas, lo poco que colaboran en su defensa, que todo lo que hacen sólo les perjudica, que se están cavando su propia tumba, y les da igual.
Ellos que suelen ser muy listos, o al menos eso es lo que creen, siguen haciéndolo todo mal y peor, con tal de hacer lo que ellas quieren.
Me canso, se me seca la boca de repetir, hasta la extenuación "eso no, eso no, eso no" y deben pensar que a mi me beneficia que ellos lo hagan bien, cuando lo único que quiero es que no acaben en la trena.  

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Facebook

Hace dos minutos he compartido en Facebook un enlace de un compañero, abogado que trabaja en uno de los despachos que llevan la defensa de algunos de los ultimos políticos imputados en la operación "Púnica". En su artículo alaba el arduo trabajo que realizan esos letrados, aunque olvida mencionar el pequeño detalle de que, en esos casos, las minutas se acomodan al esfuerzo personal y jurídico realizado. 
Mi queja viene de que ese mismo letrado, ni ninguno de los que en esos despachos trabajan, se acuerdan de que, sin ser tan famosos, los demás también tenemos clientes que se ven estigmatizados en la prensa local cuando pasan por los tribunales. Tampoco se menciona que muchas veces, nosotros, los de a pie, no podemos preparar interminables declaraciones en sede judicial, porque nuestro imputado, que es de oficio y no tiene ni para pipas, no se puede desplazar a nuestro despacho cuatro tardes seguidas, o le vemos en la puerta de la Sala de vistas, con lo que ni declaración ni nada, nosotros solitos con los papeles y a defender, como se pueda con lo que hay.
Me encantaría verles aquí en la puerta del Penal, con la funcionaria voceando al desconocido presunto condenado que se enfrenta a una pena de cinco años, y del que sólo tienes papeles de la acusación, sin peritos tuyos ni nada que remotamente se le pueda parecer, sin expertos que contradigan lo escrito por la Policía, sin nada, mas que tus propios recursos.    

lunes, 3 de noviembre de 2014

De cualquiera.

Tengo un mosqueo monumental.
Después de 20 años de ejercicio profesional, mi cliente da una veracidad sin limite a lo que dice el chupatintas de una notaria de pueblo.
Le puedes enseñar la ley, le puedes explicar por activa, por pasiva o por perifrástica, que una cosa es actuar como empresario, y otra diferente, intervenir en un negocio jurídico a título personal.
Le da igual lo que oye, porque el Notario, según él, va a hacer lo que el mismo fedatario interpreta que dice la ley.
Creo recordar que la opinión notarial no es fuente del derecho recogida en el artículo 1 del Código Civil, incluso tengo la osadía de saber que, ni siquiera, es un principio informador del derecho.
Ya no vamos a hablar de lo vinculante que pueda llegar a resultar, no una interpretación privada, si no las directrices de unificación que se dan a si mismos desde los Colegios notariales.
Mejor harían en redactar sus Escrituras conforme marca la ley y el reglamento, en lugar de hacer de cooperadores necesarios de todas las tropelías hipotecarias y crediticias que cada día hemos de pelear en los Tribunales. 
Ellos aun siguen sintiéndose impunes, pero ¿hasta cuándo?