miércoles, 30 de noviembre de 2016

Miedo

Los procedimientos de familia, al implicar sentimientos y mutuos conocimientos entre los afectados, que rebasan con creces, las transacciones normales en el resto del derecho civil, producen unas angustias que en ningún otro tipo de asuntos se dan.
El miedo de una madre a un ex marido irresponsable, el terror de un padre ante una ex mujer enferma, el pánico de unos niños a unos abuelos rigurosos y con criterios educativos añejos...esas sensaciones imposibles de demostrar en una sala de vistas y que, en la mayoría de los casos fundamentan las peticiones que nosotros formulamos en los solicito de las demandas, nos toca calmarlas a los pobres letrados.
En casi todos los casos, las cosas son malas, pero no tan terribles, y tenemos que imponer cordura, sin embargo, en otras ocasiones, nosotros mismos nos espeluznamos con los relatos, que son corroborados por terceros o por documentos. 
Aún así, cuando la situación no es tan dramática, pero si real, nos vemos constreñidos por la rigidez de nuestro sistema probatorio.
El miedo es libre, pero no suele ser infundado, probarlo es cuestión diferente.

lunes, 28 de noviembre de 2016

A veces, hay JUSTICIA

Aunque resulte duro leerlo en un blog de una abogada, pero es la verdad, pura y dura, a veces, y aunque en principio, todo esté en contra, se obtiene JUSTICIA, así con todas en mayúsculas.
No es nada, políticamente correcto, decir que no todas las denuncias por maltrato de género tienen que acabar en una irremediable condena, y ello, porque algunas no tienen fundamento ni corroboración por elementos externos, y sólo nos queda la mera declaración de la presunta víctima, que, algunas veces, exagera, inventa, o percibe la realidad de una forma distorsionada.
En esos casos, tampoco es tan sencillo obtener la resolución más correcta, se han de dar varios factores adicionales que condicionan ese resultado justo.
Después de varios días de auténtico infierno, se ha hecho justicia con un investigado.
En otras ocasiones, son los caraduras los que encuentran cumplida respuesta judicial a su mal hacer y a su desidia, que intentan hacer pasar por honestidad y buena predisposición a cumplir con todo. En esos casos, a nosotros, que siempre nos toca bailar con la más fea, tenemos la obligación de seguir hasta el final con estos asuntos, en los que estamos convencidos de la justicia de la petición deducida en la demanda. Y en ellos, también, a veces, hay JUSTICIA, aunque quepa recurrir en apelación.  

viernes, 25 de noviembre de 2016

Cuatro a cero.

Hay situaciones en las que parece inevitable el enfrentamiento entre familiares, y ello por las diferentes perspectivas de cada uno de ellos.
Esta tarde me consultaba un cliente si era posible otorgar un poder con efectos exclusivamente médicos. Yo este tipo de poderes los he visto en militares cuando salen de misión al extranjero, y creo que es perfectamente aplicable a cualquier otro tipo de personas.
La preocupación de mi cliente viene por la mas que avanzada edad de su progenitor y la reciente experiencia de confrontación con sus otros parientes con motivo de un accidente sufrido por ese.
Cada uno de ellos tiene una visión diferente de sus obligaciones con respecto al mismo, y seguramente, todos tienen una parte de razón, pero lo cierto es que un desacuerdo en una cuestión como esta puede provocar, a la postre, una desatención de lo más importante, la salud del padre.
La previsión con la que mi cliente se está conduciendo en este asunto, es sin duda encomiable, y altamente recomendable, pues se evitará, al menos, se paliará el desastre que podría llegar a producirse por la falta de entendimiento, entre todos los implicados. 
Mi cliente es perfectamente consciente de que perdería si o si, así que mejor prevenir.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Revoltosa y gamberra.

Hay días en que, con todo el trabajo que vas sacando adelante, todas las cosas que haces y todo lo que sabes que te queda por hacer, a una hora ya nada prudencial, acabas con un estado de ánimo que mezcla la revolución con el gamberrismo.
Igual te pones a colorear los Autos, con todos los fluorescentes de la caja, para desestresar; que te marcas unos pasos de baile camino de la cocina, cuando vas a por el enésimo café; que decides comprarte un par de zapatos por internet, aprovechando el black friday; o en último caso, descolgar el teléfono y reirte un rato con alguna buena amiga.
Tras esos instantes de relax y paz, volver a la tarea se hace mucho más llevadero, incluso se ven cosas, que antes, con el exceso de concentración se estaban escapando.
No todo el tiempo estamos serios y sesudos ante los papeles y los ordenadores, a veces tenemos que hacer esos imprescindibles breaks para poder seguir otro par de horas, o tres, y llegar a casa con la conciencia de haber terminado el trabajo.

martes, 22 de noviembre de 2016

Suecia, siglo XXI

Es es la sensación que uno tiene cuando, compañeros de otros lares, te explican sómo funcionan ellos en su cotidianeidad.
Cuando te enteras de que hay uno "de guardia" para localizar al de la guardia que no aparece y que ni siquiera puede dormir, es inevitable preguntarse ¿en qué siglo viven? En el XX cuando la telefonista del pueblo descolgaba y tú, con toda naturalidad le decías, ponme con mi tía, y ella, que sabía perfectamente quién eras tú, y tu tía, te enchufaba para que le dijeras a la pobre, que te invitase a comer, que la comida de tu madre no te gustaba... El ejemplo me vale, la Comisaría, si no consigue contactar con el letrado, llama al "de guardia", para que éste se tome la molestia de hacerlo, o si no lo conseguiré, que le proporcione oro de guardia que sustituya al ausente.
Aquí hace mucho tiempo que funcionamos como un lugar civilizado, con una centralita que, pese a las innumerables críticas, funciona bien, y no se incordia más que a los letrados de guardia o que entrarán en los días sucesivos, pero no se deja insomne a un pobre compañero, que nada tiene que ver en ese ajo.
Ya digo, somos suecos viviendo en el siglo XXI comparados con otros.

lunes, 21 de noviembre de 2016

¿Perdido?

Algunos asuntos llegan a los despachos perdidos de antemano, otros, en cambio, que no lo parecen, se van complicando por minutos.
Con las nueva regulación del desahucio, hay que enervar la acción en el plazo de diez días desde el requerimiento, pero eso no es del todo cierto.
Cuando durante meses el demandante aporta al Juzgado más y más facturas y se van consignando las cantidades, en principio, deberías seguir levantando la acción, porque es el propio demandado el que no proporciona al demandado las pertinentes facturas, las pone a disposición judicial, y ante eso el pobre inquilino, solo puede consignar...hasta el propio Juzgado dice, no me consigne!!!! ¿Y entonces qué hacemos?...
Mañana se dilucidará la cuestión.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Algunas veces

A veces nos encontramos en tesituras difíciles de solventar. Como abogados y como personas, porque de ambas cosas estamos compuestos.
Optar por la A) nos garantiza la propiedad y la continuidad, optar por la B) es una aventura y un nuevo comienzo.
La primera elección es cara, la segunda incierta.
¿Qué aconsejamos en esos casos a los clientes?
Yo hoy me he atrevido a aconsejar lo desconocido, la incertidumbre, lo nuevo, contra lo viejo, lo manido, lo usado.
No sé cuál será la decisión final que se adopte, pero en cualquier caso, y en la actual situación, mi elección compuesta a partes iguales de meditada y sesuda reflexión jurídico-económica y de emociones personales, se basa en el conocimiento de los datos, de las personas y de sus actuales circunstancias.

FELIZ FINDE.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Después del divorcio.

Al principio, cuando yo empecé en esto, la mayoría de los asuntos de familia que se tramitaban eran separaciones, pocos divorcios.
Desde la modificación y la supresión del doble trámite, los divorcios se pusieron a la orden del día, y así hasta que vino la crisis económica y desde entonces, la inmensa mayoría de los casos son modificaciones de medidas y liquidaciones de bienes.
La liquidación es la pesadilla tras el divorcio, no solo por lo engorroso y lento de su tramitación, también, porque al final nadie está contento.
Pocas veces podemos optar por hacerlo ante el notario, más rápido, cómodo  e incluso barato, porque acabamos teniendo que pelear por un juego de sábanas de la abuela, o los cuadros que había en el salón pintados por la prima de uno, y que ahora es la mejor amiga del otro.
Si la gente fuera sensata, desde antes de casarse, optaría por el régimen de absoluta separación de bienes, lo de uno es de uno, lo del otro del otro y no hay confusión posible.
Sin embargo, por pereza, por ignorancia o por la inevitable excusa de "si no tenemos nada", acaba aplicándoseles el régimen legal de primer grado del Código Civil, y con ello, los abogados acabamos haciendo más números que un contable y ellos con unos dolores de cabeza sobre cuánto le tiene que compensar al otro, que se les quitan hasta las ganas.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

9 días.

Si, aproximadamente DOS MIL folios de causa penal para calificar, más de trescientos de ellos, importantes para el fiscal acusador.
Desde 2006 la causa rodando por los Juzgados. Se señaló para octubre de 2013, no se pudo celebrar, las defensas no podían formular sus escritos, Turno Especial, y se suspendió, y hasta hoy no nos han dado plazo para nuestros escritos, en honor a la verdad, fue ayer, pero hasta hoy no he recibido, por segunda vez, el tercer tomo.
Nueve días y casi dos mil folios de contratos, de nombres, de cuerpos de escritura, de denunciantes imputados, perdona investigados, de declaraciones policiales y judiciales, de documentos de parte de una acusación que se ha retirado, de nulidades de actuaciones...
Me queda lo divertido del asunto, releer todo y montar, en lo posible, y más allá del manido "niego la correlativa" una defensa eficaz, pues SEIS AÑOS y casi CUATROCIENTOS MIL EUROS de responsabilidad civil, merecen un esfuerzo adicional por mi parte.

martes, 15 de noviembre de 2016

También soy persona

El pasado viernes me desperté con la triste noticia de que el cantautor de mi infancia y mi madurez, el poeta canadiense que con seis acordes aprendidos de un español, ha entonado las más preciosas melodías, nos había dejado... pero sólo su cuerpo, su música la seguimos teniendo... he esperado estos días para rendirle mi homenaje personal, no os dejo ni Hallellujh, ni Suzanne, ni First we take Manhattan, mi preferida es The Partisan, espero que la podais disfrutar como hago yo cada vez que la escucho

lunes, 14 de noviembre de 2016

Buscar y encontrar.

No se si a todos los Letrados les pasará lo mismo, o harán como yo. Cuando recibo a un cliente por primera vez, o cuando me entrevisto con él en Comisaría o los Juzgados, lo primero que hago, es facilitarles el número de mi teléfono móvil, porque, dado que no tengo secretaria, ni la quiero, a veces es complicado localizarme en mi despacho, a según que horas, y según que días.
Esa inveterada costumbre la mantengo desde los tiempos en que usaba un Moviline, allá por el año 1995. También tengo el hábito, desde que los teléfonos móviles se popularizaron, de pedirles su número, pues yo también puedo necesitar contactar con ellos, e invariablemente lo memorizo en la agenda del aparato. La única distinción entre asuntos del despacho y asuntos del turno de oficio es que a estos últimos les pongo una nota para saber que son de oficio.
Esa forma de actuar me suele permitir identificar al cliente, que pasados tres años me vuelve llamar para pedirme el testimonio de su Sentencia y su Convenio Regulador.
Esta mañana, por lo visto, se ha personado en el Colegio de Abogados uno de esos clientes, de oficio, para decir que llevaba muchos días intentándolo y que no conseguía contactar conmigo. Y miren ustedes por donde, esta tarde, cuando me ha llamado en horas de despacho, he aparecido, como por ensalmo, al otro lado del teléfono. Tras nuestra conversación, me he tomado la molestia de mirar en la agenda de mi móvil, y allí estaba su número, con su referencia de ser de oficio.
Si yo, que tengo miles de clientes (en más de 20 años se acumulan muchos), tengo su número, ¿no sería lógico que él guardase el mío?, pues por lo visto no. Si se hubiera tomado la misma molestia que yo en apuntarlo, haría días que me hubiera localizado, yo le he buscado y le he encontrado a la primera....

viernes, 11 de noviembre de 2016

Mucha paciencia.

No sé si en el Máster de Abogacia, o en el Curso de la Escuela de Practica Juridica, alguno de los profesores les explica, a los pobres abogados en ciernes, las ingentes dosis de paciencia que diariamente, cuál Jobs del siglo XXI, habrán de derrochar.
Desde las tediosas esperas en los pasillos de las salas de vistas de todos los Tribunales, a las de las Notarías para la firma de cualquier documento, pasando por los "aguardos" a Jueces o Fiscales para tratar cualquier asunto. Y, por supuesto, pasar una y otra vez por la misma oficina judicial tres, cuatro o cinco veces en una mañana para pillar a lazo al funcionario que lleva el asunto.
Hasta aquí, cuando estamos fuera del despacho, ¿y dentro, la cosa mejora?. No, rotundamente no, empezando por el cliente que cree que cuando le citas a las 17:00, puede llegar a las 17:45, retrasando todas las demás visitas de la tarde, y terminando con nuestro odiado LexNet que decide hacer una parada técnica cuando más lo necesitas, o tiene a bien quedarse en stand by durante cincuenta minutos antes de que puedas descargar la notificación de rigor.
Pues, si nadie os lo ha dicho, compañeros, cada mañana, cualquier abogado, junto con su desayuno, ingiere una dosis triple de paciencia.
Feliz Finde.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Casi inútil.

En algunas ocasiones tenemos el acíbar en la boca como consecuencia de nuestro conocimiento de los modos y maneras de determinados togados con puñetas.
Esa sensación me ha invadido esta mañana mientras preparaba un escrito de personacion en una Diligencias Previas, ya que el Juzgado al que se dirige se caracteriza por su más absoluta inoperancia en los asuntos penales, además de su ineficacia en los civiles.
En el caso de Autos estamos ante una violencia de género que ha traspasado los umbrales de ese delito y, tras involucrar a más gente, también tiene unas lesiones, puras y duras.
Sin embargo, desde hoy, apuesto a que se quedara en un delito leve, y si Dios no lo remedia, en una absolución.
Y la víctima perderá la poca confianza en la Justicia que aún le quedaba, tras haber perdido su tiempo y su dinero, en recuperar su tranquilidad y todo porque el Juez predeterminado por la ley, no aplicará esa ley que le obliga a proteger a la persona contra la que se ha cometido un delito.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Eterno.

Hay procedimientos que se eternizan, no se sabe exactamente por qué, pero es así. 
A principios de la primavera pasada, presenté una demanda de modificación de medidas, y hasta hoy, no me han proveído que a la demandada le quedan diecinueve días para contestarla. Así pues, seguimos esperando.
Mi cliente, con una paciencia que supera con creces a la de Job, cada semana me pone un whatsapp para preguntar ¿qué hay de lo mío?. Llevo meses y meses diciéndole que aún no teníamos nada, y hoy ya tenemos algo, casi un mes más de espera, vamos que pasara más de un año antes de que el pobre chico pueda ver resuelta su petición de reducción de alimentos, y si nos descuidamos, su situación económica habría cambiado nuevamente y nos habremos quedado sin causa de pedir.
Así es imposible que haya Justicia, todos conocemos la sentencia Justicia tardía no es Justicia.

martes, 8 de noviembre de 2016

Menos papeles que...

Desde luego lo que no nos pase a nosotros, no le pasa a ninguna profesión liberal.
Alguno se imagina que vas a asesor fiscal y no le llevas las facturas de ingresos y gastos. 
Pues eso mismo me ha pasado esta tarde. 
La semana pasada me llama con muchísima urgencia para que le de cita para instar una liquidación de gananciales, el divorcio es de septiembre de este año, y le hago hueco esta tarde a las 4, porque luego tenía más citas. Llega, acompañado de su nueva novia, con un montón de tickets, un Auto despachando ejecución de alimentos por las medidas civiles de una orden de protección, y varias nóminas suyas, para que me de mucha pena, porque cobra 497'62 € en su trabajo...
Le pregunto por la Sentencia, la Escritura de la casa, el préstamo hipotecario, los prestamos del coche y los personales, etc y no trae NADA, ni siquiera la Sentencia.
He pasado de la sorpresa más monumental al mosqueo en un solo click, ¿adónde creía que venía? ¿pensaba que yo tengo una varita mágica y me aparecen SUS papeles sobre la mesa por ensalmo?. Tenía mucha prisa, pero la cabeza se la ha olvidado junto con su Sentencia.
Estoy muy harta de ser la niñera de los justiciables, que si son grandes para ser condenados por viogen, también lo son para pensar qué papeles son importantes cuando uno quiere liquidar los bienes, por ejemplo, alguno que acredite que se es propietario de ellos, vamos, digo yo. Pues no, el señor se ha presentado con menos papeles que una liebre.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Turno de Oficio.

Esta tarde, el renombrado Ministro de Justicia, ha tenido a bien, en su toma de posesión, y como si dee una concesión graciosa o una dádiva se tratase, anunciar que se va a ordenar el pago de los emolumentos de los abogados de oficio del Territorio Común o Territorio Ministerio. Esas mismas cantidades que los pobres letrados de a pie justificamos, tras haber trabajado, desde muchos meses antes, en los meses de abril, mayo y junio.
¿Alguien imagina que a un Juez se le abonase, con baremos de 1996, un sentencia dictada en el mes abril, en el mes de noviembre? ¿Creen que lo soportarían? El primer mes, tal vez, el segundo montaban un estaribel que paralizaban la justicia de este país.
Pues eso es lo que nos sucede a los miles de abogados de oficio. Que cobramos del Ministerio, tarde, mal y nunca, pero en contrapartida, el mismo nos exige, impone y obliga muchas a cosas, desde ser los secretarios personales de los justiciables rellenandoles las solicitudes de Justicia Gratuita a cambiar los ordenadores y sistemas operativos por su inoperante invento de LexNet, eso sí, con premura y diligencia por nuestra parte.
Y por otro lado, tenemos a la Abogacia institucional, la que está con el Ministro en los eventos, porque en otras partes no les vemos. Y si están, su política de comunicación es pésima, ya que no nos llegan esas "voces que se oyen en Toledo" cuando se le reclama al político por los derechos más elementales de los letrados a quienes representan.
No les oímos alzarle la voz a Catalá exigiendo #DignidadTurnoDeOficio