viernes, 20 de enero de 2017

Y de nuevo contra nosotros.

Tras años de batallas legales y judiciales, y después de que el TJUE, enmendase la plana, como no podía ser de otra manera a la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, era imprescindible que el Ejecutivo de turno aliviase la extrema presión que los Bancos sufren por haber impuesto cláusulas manifiestamente ilegales a sus usuarios.
La mejor manera de hacerlo, es, desde luego, recomendando a los sufridos consumidores que acepten la nueva imposición bancaria sobre la devolución de lo que, previamente, les había sido abusivamente impuesto.
En serio el Gobierno, el CGAE, etc. creen que no se volverán a prevaler de ser los únicos que disponen de los datos y las herramientas ofimáticas que les permitan decir que la cantidad que usted debe recibir es tanto y nosotros se los ofrecemos en rebaja de su cuota que será cuanto.
Casi ningún afectado sabe, ni tiene los medios para hacer los cálculos al céntimo, algunos, con posibles irán asesorados por un abogado, quien tiene que haber realizado previamente las cuentas para tener una idea de por dónde están intentando tangarle.
Si no hay acuerdo, en tres meses, ya vamos al Juzgado y el Banco, se allanará y contra lo dispuesto en la Ley de Enjuiciamiento Civil, y por una absoluta y arbitraria intromisión del Ejecutivo en el Judicial, no se le impondrán las costas al Banco, pobrecito, y al final, esta nueva norma va, como siempre, contra nosotros.    

lunes, 16 de enero de 2017

Mas pronto que yo.

Hoy, estaba de guardia de asistencia al detenido. Al primero le asistí cerca de las dos de la tarde en el Juzgado de Guardia, que, al menos ha tenido la decencia de no llamarme a las 9 para tenerme allí toda la mañana mientras se celebraban los seis juicios rápidos que había.
Cuando esta tarde iba de camino a Comisaría como usuaria, ya que el móvil de mi hijo fue sustraído anoche, me ha vuelto a llamar la centralita para asistir a dos detenidos por delitos contra el patrimonio.
Mis defendidos han declinado el gentil ofrecimiento de declarar en sede policial y se les ha puesto en libertad inmediatamente, con "cargos" como dicen en la tele.
Mientras mi hijo me esperaba en la Oficina de Denuncias, y cuando mis clientes se habían ido a su casa, y estaban ya sentaditos al brasero, yo aún he tenido que esperar otra hora y pico para formular una denuncia por hurto, que se ventilará, caso de aparecer los responsables en un juicio por delito leve.
Yo comprendo la falta de medios, mejor que la mayoría de la gente, casi seguro, pero realmente ha entrado una persona en la hora y pico que hemos estado esperando, a lo mejor hay que replantearse una ampliación de la plantilla o una redistribución de horarios, o algo, porque aunque yo lo tomo con franciscana paciencia, porque se lo que hay, los usuarios normales, que desconocen que en la ODAC se hacen muchas más cosas, se desesperan.
Así que hoy, ha sido cierto y verdadero el adagio de "los presuntos delincuentes salen de Comisaría antes que los propios abogados defensores". 

lunes, 9 de enero de 2017

Por todos lados.

A veces tengo la sensación de que cuando me las dan, lo hacen desde todos los frentes y a la vez.
Ya sabéis, esas ocasiones en las que piensas, si planto un circo, me crecen los enanos. Al final, por fortuna, la función continúa y los enanos siguen de su tamaño.
El lunes ha sido así, todo a la vez y a la misma hora, y sin tregua y hasta mis adoradas máquinas y redes se me han rebelado.
Luego todo ha ido volviendo a la normalidad y no ha pasado de ser un día mas en la vida de una abogada de a pie. Carreras, prisas, viajes improductivos, reuniones estériles y llamadas y más llamadas de móvil, a las 5 de la tarde tenía un 18% de batería, lo de respirar, lo he tenido que dejar para la tarde, mientras preparaba el juicio penal de mañana y coordinábamos por whatsapp las defensas y empezaba a ver el matrimonial de pasado mañana.
Y eso es al final, mi vida, nuestra vida de abogados, y en bromas dices, me voy a pedir unos días de asuntos propios, y piensas, mejor que sean comunes para todos los sufridos abogados de este país, que no tienen de eso, y que por no tener, no tienen, los del territorio Ministerio, ni el pago de su trabajo tras muchos meses de haberlo justificado. 

miércoles, 4 de enero de 2017

Ya ha llegado.

Si, ya hace cuatro días que empezó el Año Nuevo, y nada ha cambiado, por suerte o por desgracia, depende de la perspectiva que se tenga.
Mi año natural, el judicial empezó el 1 de septiembre y terminará el 31 de julio, ha arrancado como acabó el anterior, con frenética actividad, se me olvidó pedir en la Carta de Reyes, los días de 48 horas, qué le voy a hacer.
Aunque lo intento el tiempo es el que es, y los plazos no perdonan, precluyen trámites, recursos, requerimientos, etc, ya sabéis de qué hablo. 
Estos últimos días, en lugar de recogimiento y estudio en el despacho, los he dedicado a reuniones de calado, una muy provechosas, otras casi estériles.
Los talantes, no me gusta la palabra, pero es la adecuada, de mis interlocutores, no han podido ser más dispares y como consecuencia de ello, mi reacción también ha sido diametralmente opuesta.
Con alguno trabajaría sin dudar en cualquier asunto, con otro no iría ni a recoger billetes de cinco mil pesetas. Ambos letrados en ejercicio, de edades similares, uno abogado, el otro, mejor me callo la opinión, pues se ha retratado queriendo tratarme con una condescendencia inapropiada, que no he dudado en subrayarle.
En definitiva, mas de lo de siempre, es decir, abogados y personas que tienen el carnet profesional.