sábado, 17 de septiembre de 2011

La dignidad de nuestra profesión

Ayer, como consecuencia del homenaje al que tuve el gusto de asisitir, en el que se distinguía a un Letrado, me puse a pensar sobre la dignidad de nuestra profesión.
Aunque, formalmente, en las Salas de los Juzgados y Tribunales, se nos llama Sra/Sr Letrado, el respeto a la imperiosidad de nuestra presencia, no existe.
¿Cuantas veces estamos los Letrados en los pasillos, mientras los Fiscales permanecen en el despacho de Su Señoría?.
A los abogados no se nos considera compañeros ni iguales, Y LO SOMOS. Por muchos Fiscales y Jueces que existan, si no hay una Defensa Letrada no hay juicio válido.
Nosotros defendemos los intereses de nuestros clientes frente a la arbitrariedad, tanto privada como de las administraciones públicas, pero lo más importante, prevenimos mucho más de lo que nadie nos reconoce, templamos al acusador/demandante, reconvenimos al acusado/demandado, y colaboramos en la JUSTICIA hasta límites que ni un Juez ni un Fiscal podrían hacer jamás, sin embargo ellos parecen despreciar nuestra labor y la dignidad de nuestra profesión.
Si es cierto que somos una clase de mercenarios, pues trabajamos para quien nos paga, incluido el Estado, como ellos.
Creo que merecemos respeto pero también estoy segura de que nos lo ganamos cada día, ya es hora de que nos lo reconozcan.

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