martes, 17 de abril de 2012

Recursos

El trabajo no nos deja parar. Esta tarde, tras una reunión con un cliente, he terminado la demanda de formación de inventario y en el microplazo de dos días he redactado la oposición a un recurso de reforma (si, el tuyo). Pero entre esta semana y la siguiente no será el único.
Tengo que preparar otro, también de oposición, pero frente a una Apelación que se limita a reiterar lo mismo que dijo el defensor en la vista oral. Como dirían en mi casa "vuelta la burra al trigo", repite los argumentos que ya han condenado a su cliente a dos años y medio de prisión.
A veces por obligación, a veces por dinero, tenemos que apelar, pero solemos escudarnos en "siguiendo instrucciones de mi mandante y dicho sea en estrictos términos de defensa", algunos de nuestros colegas más jóvenes eluden esas normas de cortesía del Foro y entran a las apelaciones como elefantes (; )) en cacharrería.
Voto por recuperar la corrección forense, por la educación decimonónica que exhibían los Letrados (a juego con nuestras bicentenarias togas). Detesto la grosería tanto oral como escrita.

No hay comentarios: