sábado, 17 de diciembre de 2011

Nunca cambian

El ser humano nunca cambia. Estoy leyendo un libro sobre finales del siglo XVIII y seguimos siendo iguales y repitiendo, inexorablemente, las mismas conductas, los mismos patrones, la misma demagogia, los mismos fantasmas.
Dos siglos y cuarto no nos han servido para hacernos menos manipulables por soflamas manidas y seguimos siendo movidos como tristes títeres.
Cuán reciente y actual suena Varlet, como si hubiera salido del 15 M.
En serio no tenemos solución? Estamos de verdad condenados a repetir, como en una noria, los mismos pasos?.
Me niego a considerarme a mí misma una enragée frente a la condición humana.
Hemos cambiado el ropaje, el hombre es el mismo.

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