jueves, 8 de diciembre de 2011

Envidia "sana" y otras cosas

Ayer, por razones laborales, familiares y personales, volví a faltar a mi cita diaria.
Ello me ha proporcionado, también, tema para el post.
Anoche tras un día pleno y eterno, le puse fin viendo la película "La Conspiración".
El último post y éste se enlazan a través de la Constitución. Y trata de profundizar, desde mi humilde punto de vista, en el fundamento constitucional de la necesaria separación de poderes y cómo nos afecta como abogados.
Los "checks & balances" establecidos en la Constitución norteamericana, implican la independencia auténtica y completa de cada Poder y convierten en una realidad que el poder judicial JUZGA, pero no LEGISLA ni GOBIERNA.
En España estamos demasiado habituados a presenciar que algunos políticos son más culpables que otros (parafraseando a Orwell en "Rebelión en la granja"). Pero no sólo políticos, también jueces, banqueros, etc.
Parece que somos capaces de aplicar las mismas leyes, penal y rituaria criminal, con una elasticidad impropia, y en mi opinión, inadecuada.
Los norteamericanos no hacen diferencias, "el que la hace, la paga", desde un Presidente de la Unión (Nixon dimitió justo antes de aprobarse un IMPEACHMENT contra él) al CEO de cualquier gran compañía mercantil.
Nosotros pensamos y repensamos la prisión preventiva de cualquier gerifalte político, económico o social y encima, en muchas ocasiones, tenemos que luchar contra el Ministerio Público, ya que es completamente dependiente del poder gubernamental.
Envidio, sanamente, esa independencia jurisdiccional respecto de los políticos, la conciencia plena de los capitostes, de toda laya, de que pueden abrir los Informativos custodiados por policías en la puerta de un Juzgado, la certeza de los encausados de que hasta que se demuestre son inocentes.
Pensad en lo idílico que nos resulta eso teniendo lo que tenemos.

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