domingo, 11 de diciembre de 2011

La impunidad de la maledicencia

LAyer, como os decía, tenía que preparar un juicio de faltas por unas injurias. En este caso es una joven mujer a la que unos desalmados han puesto como "fácil" antes sus convecinos, siendo esto absolutamente falso, y todo por que la chica está de muy buen ver y ellos han quedado como "ligones".
La verdad es que ya nadie ni nada reparará la buena fama de esta chica, habrá muchos que creerán que es cierto y que la pobre es una casquivana, cosa que a ella le duele especialmente.
Todo el asunto se va a terminar, si tenemos a la Justicia de nuestro lado, con una mísera multa. Nada de rectificación pública y publicada, ni siquiera un par de azotes en la plaza del pueblo.
Aquí se podría aplicar el dicho "critica que algo queda" y ese es realmente el problema. El tiempo no puede volver atrás y no tenemos nada que haga borrar de las mentes esas frases dichas "ad maiorem gloriam" de un niñato insensato y bocazas.
A veces me rebelo contra la injusticia de las penas, unas tan leves y otras tan exageradas, pero tampoco encuentro la manera de ponderar al caso concreto la aplicación de la ley penal.
Por cierto, la apelación sigue pendiente de ser terminada.

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