martes, 29 de mayo de 2012

Olvidos, imposibles y sentencias

Me acaban de notificar la Sentencia de Apelación de un asunto penal, y aunque confirma la del Penal, y soy la acusación particular, tiene un problema, no le han cargado las costas. Y deberían por la defensa tan ridícula que hizo el compañero. No tenía mucho, pero atacó lo que no debía, una testifical bastante consistente y el Informe pericial de la Unidas de Valoración Integral de las Víctimas de Violencia de Género.
Los letrados tenemos muchas cosa, muchos plazos, y sobre todo, hemos de tener muchísimo cuidado, que nada nos caduque, nos prescriba o se nos precluya. La mayoría en esos casos se angustia, se sofoca, se siente morir, aunque algunos tienen "baraka" y a pesar de que meten la pata, consiguen sacarla y que nada les suceda.
Esta mañana he sufrido un desagradable incidente con una usuaria del turno de oficio. Pretende que me apele un Auto aprobando un Ex equatur de una Sentencia de divorcio dictada en Cuba en 2004 a la que no contestó. Y ahora quiere modificar aquí esa situación. Como no le he dicho lo que quería escuchar, ha decidido que va a buscar su abogado y su Juez. Quiere resolver lo que no hizo a tiempo porque está resentida con su ex marido, un imposible.

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