lunes, 28 de noviembre de 2016

A veces, hay JUSTICIA

Aunque resulte duro leerlo en un blog de una abogada, pero es la verdad, pura y dura, a veces, y aunque en principio, todo esté en contra, se obtiene JUSTICIA, así con todas en mayúsculas.
No es nada, políticamente correcto, decir que no todas las denuncias por maltrato de género tienen que acabar en una irremediable condena, y ello, porque algunas no tienen fundamento ni corroboración por elementos externos, y sólo nos queda la mera declaración de la presunta víctima, que, algunas veces, exagera, inventa, o percibe la realidad de una forma distorsionada.
En esos casos, tampoco es tan sencillo obtener la resolución más correcta, se han de dar varios factores adicionales que condicionan ese resultado justo.
Después de varios días de auténtico infierno, se ha hecho justicia con un investigado.
En otras ocasiones, son los caraduras los que encuentran cumplida respuesta judicial a su mal hacer y a su desidia, que intentan hacer pasar por honestidad y buena predisposición a cumplir con todo. En esos casos, a nosotros, que siempre nos toca bailar con la más fea, tenemos la obligación de seguir hasta el final con estos asuntos, en los que estamos convencidos de la justicia de la petición deducida en la demanda. Y en ellos, también, a veces, hay JUSTICIA, aunque quepa recurrir en apelación.  

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