martes, 25 de noviembre de 2014

Miedo físico.

En todos mis años de ejercicio profesional, nunca lo había sufrido, pero, ayer y hoy, por primera vez, he sentido miedo físico de un cliente.
No era ni alto, ni fuerte, eso, normalmente me intimida, dado mi tamaño, pero nada mas. De este chaval de poco mas de veinte años, no me fiaba, me desazonaba mi incapacidad para averiguar sus intenciones, su verborrea me aturdía y sobre todo le encontraba algo extraño, inexplicable, que me predisponía a mantenerme alerta contra y frente a él.
He tragado mucha saliva, he sudado adrenalina en estado puro, y me he enfrentado a mi miedo y a él, pero con muchas más precauciones de las que suelo tomar normalmente. guardando una distancia de seguridad mayor de la que nunca he mantenido con ningún justiciable.
Todo en él me repelía y me atemorizaba. Por fin he terminado su asunto y puedo evitar relacionarme con él.
Me disgusta la sensación que siento, me horriza que me den miedo mis clientes, pero no se si es por mi y mi circunstancia vital actual, o sólo es esa persona concreta.
Lo que tengo claro es que no me puedo permitir el lujo de que mis clientes me den miedo, tengo que superarlo.

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