jueves, 19 de junio de 2014

Me duele.

Hoy, otra vez en demasiado poco tiempo, tengo que despedirme de un compañero que nos ha dejado  sin avisar, sin razón. Se ha ido de improviso, con una vida por vivir.
Hasta siempre Oscar.
Me duele tener que despedirme de las personas a las que apreció, y que de una u otra manera han pasado por mi vida y me han dejado algo de ellos. Una charla, una sonrisa, un intercambio de ideas.

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