martes, 1 de octubre de 2013

Se normaliza.

Hoy, en una maratoniana jornada, por fin he conseguido actualizarme a la versión 1.10.13 de mi misma. Es decir, que he hecho prácticamente todo lo que tenía pendiente menos un escrito de acusación.
En el escrito de defensa que he preparado he tenido la oportunidad de ver, cómo de un grano de arena, se forma una montaña que no es posible destruir ni con una retroexcavadora.
Se presencian unos hechos, se piden explicaciones, se trata de tapar lo primero, se enmaraña con unos folios blancos firmados, se llama, se presiona, el embrollo sigue creciendo, se firman contratos, se devuelven papeles, se reclama por burofax, en reclamación previa y por último en demanda de ordinario, y se termina presentando una querella sin pies ni cabeza, y todo para tapar un burdo apaño por un premio mínimo.
No lo concibo, pero me toca defender a mi cliente.

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