martes, 8 de octubre de 2013

Hoy ¡muerdo!.

Estoy que trino, que me subo por las paredes, que arrollaría lo que se me pusiera por delante...
Y sobre todo a algún Fiscal "blandito", que cuando vas de defensa está muy bien, pero cuando vas de acusación te arrepientes de no habértela comido cuando estaba blanda.
No ve las cosas, o no quiere verlas, ¿y la víctima?, a la víctima ¡que le frían un paraguas!.
El Código Penal permite a las acusaciones un juego y un margen de maniobra importante a la hora de la calificación provisional, respecto de la gradación, una vez que los tipos básicos y agravados subsumen los hechos, sobre todo, de cara a la tranquilidad de los agredidos cuando estamos ante un delito contra una persona, pues ésta necesita esa reparación que supone una condena escrita larga.
Espero que mañana las cosas sean de otra manera.

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