martes, 15 de abril de 2014

Ahora, te tienes que enterar.

Cada día estoy más convencida de que la capacidad de entendimiento de lo contenido en los Autos, es decir, los escritos, las denuncias, los recursos, etc, disminuye exponencialmente conforme más al sur se encuentre la sede judicial.
Prefiero pensar esto, a creer que NADIE se lee el contenido completo de las Diligencias. 
Yo tengo la mala costumbre de leermelos, excepción hecha de aquellas DIOR que rezan "por recibido el anterior escrito/exhorto/oficio únase a los Autos de su razón", incluso los acuses de recibo, por si acaso.
Pero como me consta que no es la práctica habitual, me veo obligada, en muchas ocasiones a presentar un escrito de recapitulación de todo lo actuado, suele ser largo, bastante largo, pero al menos, si se leen el resumen entenderán de qué va el asunto y la cantidad de mentiras que se han dicho a lo largo de la instrucción y que nadie parece haber reparado en ellas.
En eso he estado ocupada en el día de ayer, en poner de forma clara y lo más concisa posible, los trescientos y pico de folios de la causa de Sevilla.
Deseo, que al leer ordenado y sistematizado todo el embrollo, Su Señoría se entere y por fin se de cuenta de la barbaridad que se esta haciendo. 

P.S.: La otra noticia de ayer (ni 47 horas he guardado el secreto), ya tengo autorización para contarlo, mi amiga Mayte será cabeza de lista en la elecciones. 

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