lunes, 22 de abril de 2013

Me encanta el derecho.

Más exactamente encontrar la manera de retorcerle las orejas a las situaciones más enrevesadas.
Tenía un asunto irresoluble hasta que la ley le ha dado una vuelta de 180 grados. Ha sido estupendo dar con la clave que desenmarañará el problema.
Voy a tener que pelearlo, por activa y por pasiva, pero tengo el punto de apoyo de mi personal palanca y moveré el mundo.
La ventaja de la ley continental, por contraposición al common law, es que está escrita y en un minuto puedes leerla , no hay que rebuscar en precedentes.
Y eso ha sucedido esta tarde, lo he encontrado, la respuesta a las plegarias jurídicas en forma de artículo de la ley civil, y con ella, una esperanza para mi cliente.

No hay comentarios: