lunes, 27 de octubre de 2014

Y ahora minútalo.

Los procedimientos, todos, son complejos. Cada uno por su propia naturaleza, unos por la documentación que hay que aportar, otros por la dificultad para hacer entender los hechos, otros por lo dificil que resulta encontrar el argumento jurídico preciso y hay que hacer encaje de bolillos hasta que das con la norma precisa, otros por el cliente en cuestión, que o no se explica, o se explica demasiado.
En numerosas ocasiones las dificultades aparecen a la hora de la vista, en cómo desmotar un informe pericial, o cómo conseguir que un testigo se calle cuando ha dicho lo necesario.
Muchas veces pasados esos primeros pasos, debemos afrontar los problemas de una apelación, desde un DVD que se ve y no se oye, hasta una oposición de un Fiscal negando todo lo que tu dices, y tú aún no has dicho nada.
Ya se ha terminado, de verdad de la buena, el asunto y ahora hay que confeccionar la minuta. No  me sirve que me digais que podemos pactar con el cliente los honorarios, eso ya lo se, pero despues de 20 años, yo sigo orientándome por los Criterios Orientadores del Colegio, y resulta que no aparce el asunto, o es demasiado barato para el trabajo que has tenido que realizar, o demasiado caro para lo que has hecho, o te remite a otra parte y allí reduces el 20% sobre la escala, y se te queda cara de tonto. 

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