miércoles, 18 de septiembre de 2013

Occasus tremenda

Esta tarde ha sido una muy muy mala tarde. 
La he pasado preparando una reclamación judicial contra un cliente, quien, tras soportarle más de un año sus caprichos, idas y venidas y peticiones absurdas, ahora ni está, ni se le espera.
No quiere pagar mi trabajo, pero durante meses y meses, no tuvo ningún empacho en llamar, molestar, cambiar de opinión, pedir, reclamar.
Debe creer que yo le he soportado, aguantado, ayudado, asesorado, calmado, aconsejado y redactado cartas, escritos, reclamaciones, y demás, porque me caía bien y quería entretener mi tiempo.
Él cobra por su trabajo y su mujer también, y yo quiero cobrar por el mío. Aunque no le guste, mi trabajo está hecho y su objetivo conseguido, y a mi, que me den.
Voy a aprender de ésta, antes de trabajar ...cobrar.

1 comentario:

Paco Martos dijo...

Claro, tendrás que cobrar por adelantado o, al menos, una parte del total (¿Provisión de fondos?)