lunes, 11 de junio de 2012

Tensión

Esta mañana, por fin, se celebró la declaración de mi imputado especial.
Dos horas y media de interrogatorio, y el deponente pretendiendo hacer creer al Juez que sólo él dominaba el tema sobre el que se le preguntaba. Varias veces ha sido llamado al orden y reconvenido sobre su actitud prepotente y chulesca.
Cuando alguna pregunta no le interesaba, decía que no comprendía lo que le preguntaba o que yo estaba muy confundida, y en realidad la pregunta se resolvía con un SI o un NO.
Toda la sesión ha sido un recital de soberbia y ampulosidad en las respuestas.
Mi extrañamente estoica e inusualmente prudente actitud me ha sorprendido a mi misma. Preguntas concisas y el Juez entendiendo que el testigo nos "largaba su perorata".
Su Señoría precisaba, el imputado nos aburría, tratando de mostrarnos y demostrarnos su dominio de la materia y lo poco que sabíamos de su ciencia. Realmente no ha respondido con precisión mas que a dos o tres preguntas, en el resto nos ha largado su speech.
Al final hoy hemos sido todos iguales, pero, como decía Orwell unos mas iguales que otros y el desigual, por pedante, petulante, presuntuoso y prepotente ha sido el imputado.

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