domingo, 3 de junio de 2012

Pleitos tengas y...

Ya sabemos cómo sigue y cuanto de verdad encierra nuestro castellano refrán.
Y yo doy fe, por enésima vez, de lo dificultoso que resulta, en la mayoría de las ocasiones, obtener la realización práctica de las sentencias en las que tu cliente se ve favorecido en sus expectativas.
Recuerdo hace algunos meses, sentencia firme de hacer, y tras despacharse la ejecución, cumplieron el último día hábil del plazo.
Otro ejemplo, condena de prisión firme y no hay forma de entrullar al reo, que no se le notifica, que no llega la citación para presentarse en el Centro Penitenciario, que según entra por la puerta le conceden el tercer grado, que se le ingresa en el modulo especial de reinserción, y no sigo por no reiterar lo que todos conocéis.
Una muestra mucho peor, sentencia de pago de cantidad y pasan los meses y no hay forma humana de acceder al dinero, incluso en el caso de que esté consignado, que si el mandamiento está mal hecho, que si va a nombre del cliente que vive en Herrera del Duque, que faltan los intereses, que hay que acreditar cualquier bobada que se le ocurra a cualquiera.
Y la peor de las experiencias, sentencia firme de divorcio, cliente preparando los documentos para su nueva boda, finales de julio y nuevo enlace previsto y reservado para el 15 de agosto, y de repente, no puede haber casamiento, sigue casado, cómo? Hace año y medio de la firmeza de la sentencia, pero, nadie lo ha inscrito en el Registro.
Como decía pleitos tengas y los bes.

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