sábado, 16 de junio de 2012

Los peores clientes

Cuando me colegié, se decía que los primeros clientes de un abogado eran las 3 "p", putas, pobres y parientes.
En mi caso, la tercera p no fue de los primeros clientes, pero garantizo que son los PEORES.
Ayer, por no perder los estribos con un miembro de mi familia extensa, no le devolví las llamadas que me hizo, y hoy me he quedado sin batería, involuntaria, pero oportunamente.
Al final he recibido un mail que me ha confirmado mis previas certezas. Todo era una majadería monumental.
Un indocumentado e interesado bancario le ha dicho una bobada estúpida y cara para resolver una liquidación de gananciales: "Que entre ellos formalicen una compraventa y pongan el piso a nombre del ex, y entonces él le da el crédito hipotecario a ese ex". Olvida mencionar el pequeño detalle de que el impuestos de transmisiones habría que pagarlo.
Mi respuesta ha sido, primero estamos ante la adjudicación a un cónyuge de una parte de un bien ganancial, está exento del impuesto de transmisiones.
Además, si le firmo la compraventa antes de que se libere a mi cliente del crédito hipotecario, puede, perfectamente no liberarlo y se queda sin bien inmueble y atado a la hipoteca, ya que nada le obliga, puesto el bien exclusivamente a su nombre, a liquidar ese préstamo con dos deudores y formalizar uno nuevo a nombre de un sólo deudor. El bancario, mirando sólo su propio interés, no le ofrece la única solución que el ex no quiere, que se saque a mi familiar y que el ex consiga avalistas con nómina, como por ejemplo, su queridísima mamá.
Pues he tenido que soportar el chorreo familiar porque mi pariente oye, pero NO ESCUCHA y a mi, ni lo primero, y eso que trato de proteger los intereses de la persona "presuntamente" más importante de su vida. Dios el consejo de cualquiera vale mas que el de tu abogado, sobre todo si éste es de la familia y no le pagas.

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