lunes, 10 de marzo de 2014

Profesionalidad

De eso se trata, de quen cuando uno es un profesional liberal no debe pleitesía a nadie. Tiene quen ser leal para con su cliente, y anteponer, a sus intereses personales la defensa de su trabajo.
No concibo cómo un profesional del derecho se puede acobardar ante el uso de los medios que la ley proporciona para la restitución de las lesiones ocasionadas por el anormal funcionamiento de los juzgados.
El derecho de defensa, constitucionalmente consagrado en el artículo 24 de nuestra Carta Magna, es un derecho inalienable que debe ser protegido por los que operamos con las togas sólo negras, ya que los que llevan puñetas y medallas, pueden tener otros intereses, pero nosotros no los tenemos.
Hoy me siento profundamente decepcionada con la actitud de aquel a quien se encomienda ser la voz del justiciable ante los tribunales, de quien tiene que poner su nombre, por imperativo legal, al comienzo de un escrito, que no sabe afrontar los avatares de un proceso penal, que suelen ser muchos y muy variados.
El Procurador de Sevilla no es poco profesional, no lo es NADA. Y es una excepción.

P.S.: La práctica totalidad de los Procuradores que conozco son unos grandísimos profesionales, que hacen todo lo que deben y mucho más en la defensa de los intereses de sus representados. 

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