jueves, 7 de febrero de 2013

Dilema

A veces las resoluciones judiciales plantean al cliente un dilema personal y afectivo de difícil solución.
Y el problema es que, además de abogados somos seres humanos y afrontamos la salida de la disyuntiva desde nuestros propios prejuicios, convicciones e ideas.
Yo tengo claro que hacer, pero carezco de más implicación emocional, y me baso en hechos fríos y perspectivas razonables.
Pero creo que el cliente, en este punto, debe consultar con un experto en emociones. Se lo he recomendado. Veremos qué sucede.

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