jueves, 14 de mayo de 2015

Hace 14 años

Hoy, a las 20:45 horas, se han cumplido 14 años de mi mejor trabajo, del que más orgullosa me siento, y del que más dolores de cabeza me da. Hoy nuestro hijo, nuestra gran obra, ha cumplido la edad penal mínima.
Hasta aquí ha habido mucho mas bueno que malo, aunque no hemos sido bendecidos sin malas noches, 40° de fiebre a las tres de la madrugada y puntos de sutura en la cabeza, lo normal. 
Pero ahora empieza el calvario, se ha hecho mayor, y eso implica noches de insomnio, sin tenerle en el cuarto de al lado, vigilar cada movimiento para que no se meta en líos, seguir sus pasos desde una distancia prudencial y sin invadir su espacio ni su individualidad, dándole libertad, pero obligándole a ser responsable de ella. 
Sigue siendo un niño, nuestro niño y adoro acurrucarle en mi regazo, aunque sea más grande que yo, pero realmente ya está dejando de serlo y me cuesta asumirlo.
En cualquier caso, y por encima de todo, le quiero de una forma diferente, como no quiero a nadie.
FELICIDADES HIJO.

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