martes, 24 de marzo de 2015

¿Y ahora que?

Esta tarde he recibido la llamada de una madre preocupada por si hijo, hasta ahí todo normal. Lo malo es que esta mujer que teme a su retoño de veintitantos años, y vive a mil kilómetros intente encontrar una solución al problema, antes de que acabemos enchironandole durante un lustro.
Está condenado, lleva una pulsera de localización y quebrantar la sentencia, cuando no es la pila es cualquier otra cosa.
Pero esta enfermo y no se medica, nadie lo cuida y cualquier día va a pasar algo peor aún de lo ya sucedido.
No ser le puede obligar a tomar los medicamentos, no se le puede ingresar en un centro psiquiátrico, no se...no se...no se...
No es mi trabajo, pero si mi responsabilidad intentar hacer algo.

No hay comentarios: