martes, 22 de enero de 2013

Miel de una alcuza.

La expresión de mi madre, casi siempre referida a mi, de que era "capaz de sacar miel de una alcuza (Vasija de barro, de hojalata o de otros materiales, generalmente de forma cónica, en que se guarda el aceite para diversos usos.)", es decir conseguir cosas que no debería, hoy se ha repetido, profesionalmente.
Me llegó un monitorio de una de esas empresas de préstamos fáciles de la tele, y realmente no teníamos casi nada para oponernos, excepto, que a mi cliente le cobraron un seguro al que había renunciado expresamente en el contrato.
Con casi nada, planteamos la oposición, y se transformó en el verbal, la semana pasada se celebró el juicio, y hoy, nos han notificado la sentencia, y les han estimado parcialmente la demanda, nos han descontado casi 450€ de los 2.500€ que nos reclamaban, ya se que es una victoria pírrica, pero conseguimos disminuir la deuda en un 20% y no nos cargan con las costas, por eso, la frase de mi madre, me la digo a mí misma.
Algo siempre es más que nada.

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