lunes, 14 de diciembre de 2015

Mucho tiempo.

Tras más de un mes sin tener nada que contar, o por no querer contar determinadas cosas, hoy vuelvo.
Las últimas semanas de mi vida laboral han sido igual de caóticas que las anteriores, con días tranquilos que acaban en locura y días de locos que terminan en balsa de aceite.
Los temas variados y variables y todos ellos complejos y difíciles. Como siempre, sentencias favorables y desfavorables. Familia sigue siendo el tema principal de mis pesadillas y noches de insomnio. Penal, por el contrario, me continua proporcionándome adrenalina para seguir.
Sin embargo, hoy os quiero contar que, a veces, los despropósitos judiciales aun, tras media vida dedicada a esto, consiguen sorprenderme. Una sentencia que desestima íntegramente una demanda, en la que ha habido allanamientos parciales del demandado y encima condena a éste al pago de una cantidad líquida, me ha llevado al paroxismo,
Pese a intentar comprender semejante fallo basándome en el expositivo fáctico y jurídico de la resolución, mi desconcierto y la consiguiente indignación sólo creció, hasta las cuentas estaban mal hechas.
La solución a semejante embrollo....doctores tendrá la Justicia.
 

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