miércoles, 21 de octubre de 2015

A saltos

Llevo unos días en que mi mesa de despacho parece un edificio judicial, en el lado derecho civiles, en el medio familia, y en el izquierdo los penales.
Dentro de cada cubículo tenemos también variedad, recursos de reposición, de apelación, contestaciones de demandas, escritos de ejecutorias, indultos...
Lo que realmente me sorprende, después de todos estos años, es la capacidad de los abogados para saltar de un tema a otro sin solución de continuidad.
Esta tarde tuve dos citas, una para contestar una demanda de medidas paternofiliales, la otra para solicitar un aplazamiento de pago de la responsabilidad civil ex delicto. Cuando despedía al segundo cliente empecé a pensar en ello y he llegado a la conclusión de que dentro de cada uno de nosotros, en lugar de un angelito y un demonio, como pintan los dibujos animados, nosotros llevamos un civilista y un penalista o un administrativista y un laboralista, o un mercantilista y un abogado de familia, todo ello dentro de un procesalista.

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