martes, 16 de febrero de 2016

Solo uno.

Muy triste, pero igualmente cierto, solamente uno ha sido capaz de hacer una lectura comprensiva y ajustada a las normas jurídicas, aplicando la ley y el sentido común, no los prejuicios y los tópicos judiciales.
Por desgracia a nadie, no, a casi nadie, le importa cumplir fielmente las obligaciones de su cargo y cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes, todas.
Es descorazonador ver el esfuerzo malbaratado por la desidia y la incompetencia, por la falta de responsabilidad sobre las propias decisiones que afectan a otros, por la falta de respeto a uno mismo y a lo que se representa.
¿A quien podemos culpabilizar?, ¿al "sistema"?.
Qué recurso más simple y falso, todos y cada uno de nosotros somos, aunque nos neguemos a asumirlo, los únicos que debemos arrostrar las consecuencias de nuestros actos, pero cuando además se banaliza y automatiza el resultado deberíamos ser condenados como reos de un delito de lesa humanidad.